Salir a correr, más de moda que nunca

En los parques y en las calles de cualquier ciudad se ven cada vez más aficionados a salir a correr. Seguramente la crisis tiene mucho que ver en todo esto –salir a correr es mucho más barato que apuntarse a un gimnasio o practicar cualquier otro deporte-, pero también el hecho de que una vez que lo hemos probado, el running engancha. Quizás lo más difícil sea dar el primer paso: ponerse las zapatillas y salir a correr este primer día, cuando todavía no tenemos experiencia y el más probable es que el día siguiente aparezcan agujetas por todos lados. Pero después todo resulta mucho más fácil y satisfactorio.

Pasión por el running

Si todavía no te has decidido a dar este primer paso pero le estás dando vueltas a la idea, quizás te ayude el documental “Nueva York, historias de maratón”. Los directores se preguntaron por qué se empezaba a correr y decidieron preguntárselo a una serie de personas anónimas que ya llevaban un tiempo practicando running y estaban entrenando para correr en la maratón de Nueva York. Las respuestas que dieron fueron muy diferentes, pero seguro que alguna nos puede motivar a nosotros también. Uno de ellos explicó que había empezado a correr para perder peso, y que al principio había sido una auténtica tortura porque lo hacía por obligación. Pero que después se fue dando cuenta que la obligación se convertía en placer, y que no solamente adelgazaba, sino que además se sentía mejor consigo mismo y veía como cada vez podía correr más distancia sin cansarse.

Otras de las motivaciones que dan los entrevistados en el documental es superar un momento difícil –al irse a correr podía evadirse de todo durante un rato– o para cambiar de vida y empezar de cero –en medio de un proceso de desintoxicación–.

Lo más importante es vencer la pereza de los primeros días y encontrar nuestra propia motivación. Desde fuera, el running no parece tan divertido como otros deportes, pero una vez que se prueba, el placer de correr engancha. Solamente hace falta un poco de fuerza de voluntad para empezar, porque después no podrás vivir sin esto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *